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Drew Brees, el legendario mariscal de campo de la NFL, se retiró recientemente de los emparrillados, pero su contribución para reconstruir Nueva Orleans va más allá del campo, y, por si fuera poco, durará mucho más que su longeva carrera.

Drew Brees, el santo #9 de la ciudad de Nueva Orleans imagen 2021 03 21 153029
No olviden dejar su F por la gran carrera de Drew

Brees el santo de Nueva Orleans

El 23 de marzo de 2005 la tragedia se posó sobre New Orleans, el huracán Katrina arrasó con gran parte de la ciudad, dejando no sólo pérdidas monetarias de más de $170 mil millones de dólares, sino que despojó de la vida a 1833 personas, de acuerdo con datos del diario El País. Tan solo diez meses más tarde arribó al equipo de fútbol americano de la ciudad un joven que también le plantaba cara al destino, Drew Brees.

El mariscal de campo había sufrido, rumbo al final de la temporada anterior, una devastadora lesión en su hombro derecho, el cual quedó dislocado. A raíz de esto, el conjunto de San Diego le otorgó la titularidad a Phillip Rivers, quien nunca más soltó ese puesto.

A pesar de que Drew estaba haciendo todo por recuperarse, muchos médicos dudaban de si su recuperación sería total, por lo que incluso le dijeron que nunca más podría jugar en la NFL.

Un hombro dislocado es probablemente lo peor que le puede pasar a un quarterback. Después de que se dio la lesión, lo primero que pensé fue que esa era la última vez que me había puesto el uniforme de los Chargers y después me di cuente, de que pudo no sólo ser eso, sino que podría no volverme a poner ningún uniforme jamás.

Drew Brees en una conferencia que dio en 2018 para la convención de National Athletic Trainers Association

Brees no se equivocaba, los californianos ya habían puesto todas sus fichas en el novato de primera ronda antes de que él, siquiera, saliera del equipo. A pesar de su herido hombro, Brees no dejó de buscar oportunidades, incluso hubo rumores de que los Miami Dolphins estuvieron a punto de firmarlo, pero las dudas sobre su salud física hicieron que éstos se decantaran por Dante Culpepper.

Con la esperanza baja, pero no perdida, una escuadra apostó por él y lo convirtió en el santo comandante de su ofensiva, Drew firmó un contrato por 6 años a cambio de $60 millones de dólares con los New Orleans Saints.

La llegada a la ciudad

Ahora, Nueva Orleans pareciese ser su ciudad, aquella de la que conoce todos los rincones, pero hace quince años, ni siquiera pudo observar a la gran urbe americana que se convertiría en el lugar de sus amores. El flamante entrenador en jefe del equipo, Sean Payton, tenía la dura encomienda de sacar a los Saints de la mediocridad, y para ello pensó siempre en Drew Brees como la piedra angular de su proyecto.

Todo parecía ir viento en popa, el Head Coach(HC) invitó al mariscal y su esposa a conocer la ciudad y los llevó por lugares bastante bonitos, pero, de acuerdo con su propia anécdota, bastó que dieran un mal giro en una esquina para que New Orleans mostrase su, todavía, demacrada situación

Tengo que llevar a este muchacho a Miami de inmediato. Fue terrible, lo habíamos perdido.

Sean Payton en el documental America’s Game: The Super Bowl Champions

A pesar de todo, fue justamente esta escena la que convenció a Drew de ir a esta icónica ciudad.

Brittany y yo nos dimos cuenta de que estábamos buscando un significado profundo a todo esto. y sentí: Aquí es donde pertenezco, para poder se parte no sólo de la reconstrucción de una organización, sino también de una ciudad y una región.

Drew Brees sobre lo que lo motivó a firmar con los Saints

Brees reconstruyendo y protegiendo

Únicamente dos años después de volverse parte crucial de Nueva Orleans, Drew Brees realizó una de las que, a la postre, serían sus generosas acciones. El equipo iba bien, la cultura ganadora comenzaba a instaurarse, pero la gran metrópoli todavía luchaba por edificar un futuro. Entonces, Drew y su esposa se pusieron manos a la obra.

A través de su fundación: Operation Kids, Rebuilding Dreams, el comandante de la ofensiva de los santos reunió, en 2008, dos millones de dólares para apoyar en la reconstrucción de parques y escuelas, esto, porque desde su perspectiva, un aspecto trascendental para los padres, es asegurar el presente y futuro de sus hijos.

Mi manera de verlo fue la siguiente: ¿qué traerá de vuelta a la gente a vivir en Nueva Orleans? Lo primero que las familias deben considerar es la calidad de vida para sus hijos. Ellos necesitan saber que sus niños y niñas tendrán la oportunidad de crecer y ser exitosos. Eso atraerá a la gente a la ciudad.

Drew Brees en una entrevista con Seth Wickersham para ESPN’s Magazine

A lo largo de los años, Drew ha contribuido no sólo con memorables momentos al frente de la ofensiva de negro y dorado, sino con acciones para su comunidad que demuestran su compromiso con la ciudad.

En 2015, donó $200 mil dólares para reconstruir 20 hogares que habían sido devastados tres años atrás por el huracán Sandy. En marzo de 2020 dio $5 millones de billetes verdes para ayudar a las familias de escasos recursos de Nueva Orleans a poder pasar el difícil confinamiento al que el mundo se vio obligado por la pandemia de COVID-19.

Los reconocimientos para Brees no tardaron en llegar, en 2006, año en que llegó a los Saints, fue honrado con el Walter Payton Man of the Year Award, que es otorgado al jugador que más impacto positivo causa fuera del emparrillado. Por si fuera poco, en 2010 fue nombrado ‘Sportsman of the Year’ por la revista Sports Illustrated, la razón: la joya de la corona de su carrera en el deporte de las tacleadas.

Drew y Payton levantan el trofeo Vince Lombardi

Fue un 7 de febrero de 2010 cuando, en el terreno de juego, Brees motivó más que nunca a los habitantes de la ciudad. A 1,389 kilómetros de distancia de su amado lugar, el mariscal se vio las caras con Payton Manning y sus Indianapolis Colts en el Super Bowl XLIV. El partido terminó con un marcador de 17 a 31 a favor de los del sur de la Conferencia Nacional.

Cuando el reloj de juego expiró, la metrópoli revivió, Drew Brees alzaba triunfante el trofeo más importante del fútbol americano, pero eso no era lo más importante, pues ese día, la gente de la icónica urbe celebró en las calles y avenidas, ese día, el QB #9 lanzó el touchdown que devolvió la vida a Nueva Orleans.

Te dejamos con las memorias de ese partidazo de Brees ¿En qué lugar lo pondrías en la historia de la NFL?

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